La Guarnicionería para caballo, ya sa para silla de montar o para tiro, e suna de las labores de artesanía que más ha distinguido a Andalucía y a la ciudad de Écija, lugar que adquirió pronto fama por la calidad de sus talleres.
Ya en el Anuario Ecijano de 1865 dedicado a sus convecinos, en su apartado de Talabartería y Guarnicionería, aparece la siguiente relación de talleres:

Conde, 43 - Rafael Casado.
Conde, 20 - Juan Armenta.
Conde, 38 - Manuel Armenta.
Merinos, 45 - Antonio Armenta.
Plazuela Mesones - Viuda de Remesal.

 

Eran tres los hermanos Armenta dedicados por aquel entonces al oficio de la guarnicionería y talabartería. La familia actual procede de Don Manuel Armenta, aunque sería más ceretro hablar de Don Manuel González Armenta, su nombre real. Como se puede observar, al ser Armenta su segundo apellido, estaba destinado a perderse en la siguiente generación. Sin embargo, el hecho de que la familia fuese conocida como Armenta ha hecho que haya mantenido dicho apellido hasta la actualidad. Hoy Armenta es junto a un apellido ilustre en el sector de la guarnicionería, una marca comercial registrada de alto prestigio en el mercado.

Desde Manuel Armenta hasta la actualidad el gusto por lo bien hecho, por el buen hacer son los valores primordiales que imperan en la labor diaria en nuestros talleres. Sin entendemos la guarnicionería como un arte que aúna la creatividad, el diseño, el esmero, y la delicadeza desplegados por los maestros guarnicioneros al realizar sus obras según los patrones marcados por sus antecesores, ha sido entonces la transmisión de esta técnicas artesanales de generación en generación lo que ha hecho que Armenta se consolide como uno de los talleres más distinguidos del sector.